viernes, 5 de marzo de 2010

Popocatépetl


Historial

El popocatepetl, con aproximadamente 730 mil años de edad, ha gozado desde epocas prehispanicas, coloniales y contemporaneas de una importancia tal para las sociedades que con él han convivido, que lo han convertido en fuente de inspiracion de historias, a veces increibles.

El popocatepetl con sus 5,452 metros de altura, es un volcán activo: de hecho, su nombre en nahuatl significa cerro que humea.
Es una montaña sagrada, tanto para los nahuatls, que se instalaron en su ladera occidental desde el siglo xii, a quien dedicaban el mes teotleco y a quien reverenciaban con cerros hechos de amaranto.

El popocatepetl se encuentra en los limites del estadode mexico morelos y puebla (ver anexo 1) es considerado un estratovolcan con una petrologia hiperstena-andesita con 16 erupciones registradas, es el volcán mas alto de la republica mexicana.
A pesar del trascurrir de los años, los mitos y las leyendas perduran y algunas se han ido modificando.

Creencias prehispanicas
En la cultura tolteca (en 1347), el popocatepetl tuvo por nombre xalliquehuac (arenales que levantan o vuelan). Los mexicas fueron los que le cambiaron el nombre.

En 1519 el popocatepetl tuvo por nombre popocatzin que significa el gran humeador o el humeadorcito ya que la terminación tzintli es diminutivo afectuoso. También se le conocio como atepetolonhuhuetl, cuyo significado es cerro viejo donde brota agua.

En los codices antiguos como el mendocino o el florentino se describe al popocatepetl, como una dualidad entre el día y la noche, él era considerado la noche y el humo.
Este concepto esta relacionado inevitablemente a las creencias sobre el iztaccihuatl o mujer dormida.

También en la prehispanidad, los volcanes eran considerados titanes.
Creencias actuales
Aunque no se conoce exactamente el origen de su nombre o apodo el popocatepetl rebautizado se le ha llamado gregorio que de acuerdo con gutierre tibon, significa guardián vigilante. También se le ha llamado chino gregorio, por las fumarolas que se enroscan como una forma de chinos.

Los lugareños dicen: sabemos de que humor amanece don goyito, si esta triste o enojado eso lo sabemos según las fumarolas.

Antonio analco, tiempero considerado como sacerdote dice: la gente debe permanecer en el pueblo porque don gregorio chino popocetepetl, le ha revelado que nada pasa ra y, que si dios ordena, al volcán hacer erupcion por su conducto avisara a los habitantes......

En sus ultimas apariciones se ha quejado de dolor de pies por la quemazon y deforestacion de los bosques....... Las fumarolas son contra los japoneses ya que salinas les vendio el volcan.
Los miembros de la region espiritualista del popo dice: los guias, sus videntes, han dicho que nada va a pasar porque
Los angeles estan protegiendo al popocatepetl contra el diablo que lo quiere hacer estallar para que la gente sufra pero como nadie puede contra jesús el volcán no hara erupcion.
Por otra parte, los habitantes de paso de cortez, relatan la aparicion constante de ovnis que entran y salen del popocatepetl. Luces y relampagos que aparecen sobre el crater, antorchas de luces en la cima, como si fueran arboles de navidad que se prenden y poco a poco se apagan.

Leyendas

Existen muchas leyendas en torno al amor imposible entre iztaccihuatl y popocatepetl. A continuacion mostraremos dos de esas leyendas:
Hace ya miles de años, iztaccihuatl fue la princesa mas parecida a una flor. Que de, la tribu de los viejos caciques del más gentil capitan se enamoro.
El padre augustamente abrio los labios y dijole al capitan seductor que si tornaba un día con la cabeza del cacique enemigo clavada en su lanzon encontraria preparados, a un tiempo, el festin del triunfo y el lecho de su amor.
Y popocatepetl fuese a la guerra con esa esperanza en el corazón: domo las reveldias de las selvas obstinadas, el motin de los riscos, contra su paso vencedor, la osadia desempeñada de los torrentes, la asechanza de los pantanos en traicion; y contra cientos y cientos de soldados por años de años combatio.

Al fin torno a la tribu y la cabeza del cacique enemigo en su lanzon sangraba.
Hallo el festin de su triunfo preparado pero no asi el lecho de su amor en vez de lecho, encontro el tumulo en que su novia dormida bajo el sol, esperaba en su frente el postumo beso de la boca que nunca en su vida la beso.

Y popocatepetl quebro en su rodilla el haz de las flechas; y, en una sorda voz, conjuro las sombras de sus antepasados, contra las crueldades de su imposible dios.

En la vida suya, muy suya porque contra la muerte la gano, tenia la riqueza, el poderio, pero no-tenia el amor...
Entonces hizo que 20 mil esclavos alzaran un gran tumulo ante el sol; amontono diez cumbres en una escalinata como de alucinacion; tomo en sus brazos a la mujer amada, y el mismo sobre el tumulo la coloco, luego encendio una antorcha y, para siempre, quedose en pie alumbrando el sarcofago de su dolor.

Duerme en paz iztaccihuatl; nunca los tiempos borraran los perfiles de tu expresion.
Vela en paz, popocatepetl; nunca los huracanes apagaran la antorcha eterna como el amor.

Leyenda # 2
Popocatepetl era un aztreca, casto, y adorador de lo bello, que se enamoro de la virgen iztaccihuatl, lo cual era un amor prohibido porque ella era una diosa de la pureza y aquel que pusiera solo sus ojos en ella debia ser castigado por los sacerdotes con la perdida de la vida y su cabeza deberia servir de alimento para las fieras.

Por eso, popocatepetl se retiro a su chinampa, para morir victima de su amor, en el silencio y el olvido. Pero al verla muerta sintio desgarrado su corazón, como si una serpiente enroscada en él le mordiera. Fue tal su desesperacion, que terminando el cortejo funebre, popocatepetl se lanzo hacia el bello cuerpo anhelado y lo beso infinitamente, con el frenesi de los primeros besos que daban sus labios.

El dios de los infiernos, mictlantecutli, al ver la profanacion cometida por popocatepetl, lanzo sobre él su flecha, que hiriendole mortalmente en la frente, le hizo caer en los pies de iztaccihuatl, no-conforme, quiso apoderarse del pecador para torturarlo eternamente en las llamas, pero solo pudo levantar el cuerpo pues el corazón, que guarda todo lo bueno. Quedo a las plantas de la virgen, entonces, el dios, enfurecido cubrio el cuerpo de la mujer mancillada y el corazón del que la habia adorado de nieves, que nunca podran derretirse.

El tiempo, que todo lo borra, ha respetadoel cuerpo de iztaccihuatl, la bella virgen blanca, haciendo la montaña inaccesible para el hombre, y en el corazón de popocatepetl sigue inextinguible el fuego de la pasion eterna.

Centro histórico de Puebla (Puebla)


De majestuosa arquitectura tanto civil como religiosa (siglos XVI al XX), magníficos museos con obras artísticas de gran valor; riqueza gastronómica como las chalupitas, el mole, los chiles en nogada, los camotes, alfajores y las clásicas tortitas de Santa Clara; artesanía reconocida en todas partes como la excelente cerámica de talavera; además de leyendas, ferias y fiestas tradicionales, Puebla es todo un tesoro invaluable.


Esta ciudad se ubica sobre el fértil y extenso valle de Cuetlaxcoapan, custodiado por tres imponentes volcanes: Popocatépetl, Ixtaccíhuatl y la Malinche. Su fundación tuvo lugar en 1531 y respondió a la expectativa de los conquistadores de crear una villa exclusiva de españoles, entre el camino de Veracruz a México. Un halo de leyenda envuelve este hecho, pues se dice que la perfección del trazo de sus calles se debe a los mismos ángeles celestiales. Doña Isabel de Portugal, reina de España, le otorgó el título de Ciudad de los Ángeles, y con el correr del tiempo la conocemos popularmente como Puebla de los Ángeles.
Al caminar por las extensas, rectas y estrechas calles de su centro histórico, se tiene la oportunidad de admirar el mosaico de sus numerosos inmuebles, destacando aquellos cuyas fachadas lucen la combinación armoniosa de ladrillos con azulejos y relieves artísticos en argamasa blanca, que distinguen a Puebla a nivel nacional. La preservación de este patrimonio urbano–arquitectónico fue la razón principal para que el centro histórico de Puebla ingresara a la Lista del Patrimonio Mundial, el 11 de diciembre de 1987. En un principio, México postuló a
Puebla junto con la ciudad de Cholula, tal y como lo hiciera con Oaxaca y Monte Albán. Sin embargo, dicha propuesta no prosperó, pues el desarrollo urbano modificó seriamente las relaciones espaciales entre ambas ciudades, razón por la cual sólo fue aceptado el centro histórico de Puebla.
Sus valores universales
Los valores universales indiscutibles que muestra son su traza urbana inalterada, ejemplar y las relevantes obras arquitectónicas que aloja, como la catedral (uno de los templos coloniales más bellos de América, cuyas torres alcanzan una altura de 73 metros, convirtiéndose en las más altas del país), el templo de Santo Domingo y su increíble capilla del Rosario (considerada en el siglo XVIII como la octava maravilla del mundo). El templo de la Compañía de Jesús, edificado hacia 1767 y el de San Francisco con su esbelta torre de dos niveles, complementan el conjunto de joyas arquitectónicas religiosas del periodo colonial.
La arquitectura civil tiene también estupendos ejemplares, como el antiguo Seminario Tridentino, que alberga la fabulosa Biblioteca Palafoxiana, cuya preciosa estantería fabricada en madera de cedro data de 1773; el Palacio Municipal construido en cantera gris enseñorea la plaza principal. Las casas barrocas de Puebla tienen sus mejores exponentes en la llamada de los Muñecos, con 16 figuras semidesnudas en su fachada; y la casa del Alfeñique y su decoración realizada en argamasa blanca, que semeja los tradicionales dulces llamados alfeñiques.
Patrimonio intangible
Éste se manifiesta en varios inmuebles, como la imagen del Señor de las Maravillas visitada por devotos nacionales y extranjeros (principalmente Centro y Sudamérica), en el templo de Santa Mónica; y qué decir de la cocina más bella y espectacular del México virreinal, revestida de azulejos blancos y azules, en el convento de Santa Rosa, donde según la leyenda las monjas dominicas inventaron el mole, platillo que adquirió fama internacional desde hace años.
A pesar de las transformaciones urbanas –producto de las Leyes de Reforma (1857)- que modificaron el paisaje de la ciudad al cerrar varios conventos en el siglo XIX, no impidieron que Puebla sumara a sus joyas coloniales una arquitectura civil–pública y privada– de gran calidad y belleza.
El centro histórico poblano ofrece 2 619 monumentos históricos registrados en 391 manzanas; de ellos, 57.3% está conformado por oficinas, residencias que datan del siglo XIX; los inmuebles de las centurias XVI, XVII y XVIII representan respectivamente 1.1%, 23.4% y 18.2%. Esto quiere decir que podemos seguir disfrutando ampliamente este valioso patrimonio arquitectónico, conservado por más de cuatro siglos, y que le ha merecido a Puebla ser nombrada: Relicario de América.